SISTEMA PARA VIGILAR LOS VERTIMIENTOS MINEROS A RÍOS ES OBSOLETO

Minam admite que inspecciones que hace a compañías no son fiables. Tecnificar control no le cuesta un sol al Estado y puede hacerse en un año Camaroneros es el nombre que desde la Colonia conserva una calle del viejo barrio del Rímac, donde vivían pescadores expertos en extraer esos crustáceos que abundaron en el río Rímac hasta inicios del siglo XX. Hoy el Río Hablador es aún hábitat de patos andinos, garzas e importante plancton, pero solo en su naciente, la laguna Ticticocha (4.700 m.s.n.m.). Luego, en su corto descenso de unos 140 kilómetros hacia el Callao, todo será muerte. De hecho, a menos de un kilómetro de Ticticocha, el río ya no puede albergar vida animal, pues ha sido envenenado con metales como plomo, cadmio, arsénico, aluminio y zinc. Así lo corroboró este Diario el mes pasado, tras analizar, junto a la Autoridad Nacional del Agua (ANA), una muestra de ese río aún en formación, justo cuando sus aguas salían de la Unidad Ticlio de Volcan, compañía que en la cabecera de cuenca del Rímac extrae plata, plomo y zinc.
INSPECCIONES NO SIRVEN Aun cuando el OEFA hubiera supervisado las operaciones y el vertimiento de Volcan, el resultado de esa inspección habría sido poco fiel, pues, según los propios funcionarios del OEFA, las empresas son advertidas con al menos una semana de anticipación, a fin de que paguen entre S/.15 mil y S/.30 mil para financiar las visitas de los técnicos. El director de Calidad Ambiental del Ministerio del Ambiente, Juan Narciso, admitió que con ese método la minera puede controlar sus emisiones en la fecha de visita, por lo que las inspecciones resultan inútiles. "Tenemos que modernizar la evaluación y fiscalización. Nadie me asegura que cuando me doy la vuelta, la minera no eche otra vez sus residuos sin tratamiento al río", explica. Dice que la tecnología para que los contaminadores no nos estafen ya existe y se usa en países vecinos: "Se trata de un monitoreo en tiempo real, a través de una red telemétrica cuya información va a una central".
Narciso asegura que instalar esa red no le costaría un sol al Estado, pues es obligación de las empresas pagar el monitoreo. Dice, además, que si hubiese la voluntad necesaria se podría instalar para el río Rímac en menos de un año. – ¿Y por qué no se hizo durante esta gestión? –le preguntamos.
TAREAS QUE SE HEREDAN
¿Qué tareas urgentes va a heredar la gestión entrante respecto del cuidado de nuestros ríos? Según el director de Calidad Ambiental, Juan Narciso, son tres:
1. Impulsar la formación de consejos de cuenca y planes de vigilancia para todos los ríos. 2. Modernizar los sistemas de evaluación y fiscalización de las fuentes contaminantes.
3. Crear programas para recuperar cuencas, para tratar aguas residuales domésticas y municipales y para desechar los residuos sólidos que hoy van a los ríos.
EN PUNTOS En noviembre del 2010, la ANA reportó que la empresa minera Casapalca vertía desagües de dos campamentos a la quebrada El Carmen (Huarochirí), que metros abajo se integra al Rímac. Uno de esos vertimientos no tenía autorización y el otro no tenía tratamiento previo. Aunque la empresa ya regularizó esa situación, todavía no ha sido sancionada por la contaminación que causó en el 2010. En el video que acompaña la primera entrega de esta serie (13/5/11) se puso "Campamento Casapalca" en lugar de "distrito de Casapalca".
Fuente: El Comercio
